martes, 24 de diciembre de 2013

VIII: Pamplinas con pamplineros


Sé lo que te cuentan para luego descontarte: 
"Soy el último romántico", 
"No soy como los demás", 
"¿Infiel?, ¡yo nunca te sería infiel!".
(Espera, perdón, que aquí me detengo para reírme… Sigamos).
Que las mentiras no van con ellos, que ellos prefieren verdades aunque duelan.
Blablablá, blablablá, blablablá.
Si me esfuerzo, hasta la rima se pone de mi parte. 
Románticos a jornada completa, 
conocedores de un elixir que los convierte en inmutables, 
ajenos al movimiento, a los cambios de parecer, de perecer, de padecer; 
¿Romántico si me comparo?,
no es mi intención ofender a la lógica del aplastamiento, a la capacidad del intelecto.
A ver, mujer, que si siempre te seré fiel, que si siempre te amaré…, claro, por supuesto,
del mismo modo que rechazo la inmortalidad y anhelo la paz en el mundo entero.
Seamos claros, ¿qué deseas, pues?, 
¿un galán de cunas que reviva y seque ingentes lagrimales en modo "refraneros populares"? 
¿un juglar, tal vez, que recite sonetos hasta atrincherarte en el auto-ahogamiento? 
La mía es una opción sin malgastar, quizá porque nadie tiene la patente,
y es la de "ni bueno ni gamberro, ni calzonazos ni mujeriego".
Ni fiel, ni infiel, más bien caduco, 
que improvisa según se sondean acontecimientos. 
Imperfecto en cuanto al todo se refiere, sincero a groso modo, 
mentiroso cuando toca diplomarse;
o cuando mi cabeza ahuyenta balbuceos. 
Libre de la necesidad de agradar, artificiero de lo pernicioso.
Ni mentiroso ni sincero, reservado en el pasado, 
del futuro todavía no guardo recuerdos, 
y en el presente sigo batallando, en este cuerpo que no desmiente.
Si llegase el día en que me mirases la mirada para saber qué siento, 
prometo estudiar mis sentimientos. 
Y mira que ni con ésas te aseguro estar en lo cierto.
Así que, aquí me tienes, apuestamente imperfecto, 
amante de la contrariedad, fugazmente vanidoso, 
enemigo de "a mi imagen y semejanza". 
Con mis quejas y contradicciones, quitando telarañas, 
con fuego en la mirada, que quizá sea, junto con mi pueril honestidad, 
lo mucho y poco que poseo del acierto.
Esta es la versión completa, la de modestias a partes, la de tú a tú.
Pero si gustas, te vendo la de "mis ojos son tus ojos, tu boca, el reclamo de mi piel". 
La de "qué es de mi vida sin tu vida", 
la de rimas bien chocantes. 
La de amores sin frenos, la de bálsamos que operan corazones, 
así, a la desesperada, colapsando las listas de espera.
Baste como muestra mi intento de ser sincero, 
el entregarte un amor que cure la pesadez de estómago, 
sin necesidad de Ibuprofeno, ni ungüentos milagrosos, sólo siendo.
Lo de proclamarme romántico casi me suena a redundancia, 
a metáfora sintáctica, a recurso lingüístico, a pareado sin pareo.
Entiendo, entiendo tu desconcierto, gracias por llegar hasta aquí, ha sido un placer. 
Pero no negarás que, lo que ha durado, ha sido intenso. 
Me despido con un: quizá en otra vida, o con: puede que no sea este nuestro momento.
O: acabamos de conocernos, mejor si nos damos un tiempo.

lunes, 23 de diciembre de 2013

VII: Cuando me eches de menos recuerda que te estoy escribiendo


Estoy ocupado abriendo puertas, pintando muros, borrando cuentos.
En éste me prohibieron fumar y amar en público, callar en voz alta y mentir en silencio. 
¿Ves?, no me he ido, ni te he olvidado, ni enfermé de desconsuelo, 
sólo que ando un tanto en desacuerdo, mujer.
Pero no sufras, que entre tú y yo sólo existe una distancia:
la intimidad de tu lectura en la libertad de mis sueños impresos, 
sin medias tintas, ni omisiones por verdades, ni trozos perdidos en el tintero. 
Solos tú y yo, un mente a mente, un cuerpo a cuerpo, una batalla de intelectos.

domingo, 22 de diciembre de 2013

XXIII: Me robas a metros de distancia


Dice mi terapeuta 
que no me culpabilice
por sentir de todo al mismo tiempo,
que haga una criba de sentimientos,
y elija los necesarios.
Pues resulta que empecé a hacerlo,
y el resultado ha sido 
una grata sorpresa.
Bueno, quizá no diría grata,
quizá sólo diría "toda una", y lo que sigue: sorpresa.
Porque mira que,
hubiese jurado
quererte más que a nada.
El caso es que llevo unos días odiándote.
Te odio por todo, mi amor.
Te odio porque no estás conmigo,
te odio cuando te imagino pasear sola por tu casa,
eso es sacrilegio, mi dulce,
porque yo no piso el mismo suelo.
Te odio porque sé que tomas café con leche por las mañanas,
te odio porque no soy yo
quien añade el azúcar.
Te odio cuando sales del trabajo
y regresas sola a casa,
tu mano añora la mía, ¿no te das cuenta?;
te odio por permitirle que pase frío
en estas noches congeladas de recuerdos.
(“no me gustan los guantes” –me decías).
Te odio porque ahora sólo te peinas,
antes, te acariciaba la melena.
Te odio porque sé que, 
a pesar de todo, sigues sola, 
senda soledad la mía.
Te odio porque tengo frío,
porque el corazón se me para cuando te pienso,
lo cual me preocupa.
Te odio porque, pese a odiarte más que nunca,
desde que hago mis deberes,
el odio sólo me recuerda que te amo,
me recuerda que 
te echo de menos, nunca de más
(y duele).
¿Por qué me dejaste amarte tan poco?,
tus miedos, siempre tus miedos;
putos miedos, ¿no crees?
¿Y esto no te da miedo?
¿No te da miedo que, 
una deslenguada
se cruce en mi camino
y te robe lo que es tuyo?
El problema no es odiarte, amor mío,
el problema es que no te odio a ti
(a ti sólo puedo adorarte);
lo que odio es tu distancia y mi soledad,
lo que odio es no echarte yo el azúcar en el café,
lo que odio es no coger tu mano de regreso a casa,
lo que odio es no despeinarte la melena,
lo que odio es que tengas frío,
lo que odio es que,
ninguna deslenguada,
por guapa, por inteligente, 
por buena moza que sea,
es capaz de que mi piel prefiera la suya,
(por lo mismo, ni lo intento).
Voy a dejar a mi terapeuta,
con una ladrona me basta,
aunque a esa ladrona la venere 
como se venera lo imprescindible.
Entiéndase imprescindible 
como el más grande de los deseos.
Tú eres mi deseo, vida mía,
sin embargo, tienes frío;
yo ya estoy congelado.
 

jueves, 19 de diciembre de 2013

Una de nuestras poesías en el blog: Las letras molan

Agradecer al blog de Las Letras Molan que haya incluido una de las poesías de Miriam Martínez, además de la acertada y simpática biografía que le dedica.
http://molanlasletras.wordpress.com/

viernes, 13 de diciembre de 2013

XVII: No me importa tu distancia, porque en ella estás tú


Si tal día como hoy recuerdas cuánto te quise,
si todavía una zona de tus labios añora mis besos,
si existe un mañana y una parte de ti piensa en mí.
Si todavía te preguntas por qué lo que pasó, pasó...
y cuando me recuerdas entiendes que no fue nuestra la culpa,
que en ocasiones interceptan problemas de otros en la espalda.
Si limpias tu memoria y reparas en miedos que no eran tuyos,
y con esa idea puedes sentir todo ese amor que nos pertenecía...
Si tal día como hoy todavía ves mi imagen y un suspiro se escapa a tus labios,
(¡esos labios son míos!)
si aún sientes que yo te amo y que quizá tú también me amas,
si es así, a pesar de que juraste que sería de otro modo,
entonces ábreme esa puerta que me cerraste aquel día,
sabes que nunca enfermé de rencor, y que estaba aliado con tu excitante locura...
Si tal día como hoy amaneciste y crees oír cómo te hablo,
ábreme esa puerta que para mí sigue abierta como abierta es tu sonrisa,
sonrisa que no puedo más que adorar, recuerdos que son mi llanto y mi consuelo.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Tu frío me hiela

"Tengo el alma congelada", te escucho decirme; mientras, yo tiemblo de amor por ti. ¡Qué injusto esto del amor a veces!

lunes, 25 de noviembre de 2013

X: Perdóname, pero es que a estas alturas no me ando con rodeos

Conocerte ha sido tropezar con una roca,
tranquila, que uso gafas de madera y coraza de almidón.
Dime, reina de causas perdidas,
¿acaso eres siempre tan altiva y prepotente?
o el caso que se da es que, te gusta jugar a muñeca rota,
a solitaria que lucha contra todo y contra todos sin saber por qué.
Bien, desconozco tus opciones, tus manías...
Desconozco el motivo que te inspira cada día
Tus rincones, que sospecho que son muchos,
son sólo curiosidad para mi álter ego.
De acuerdo, no le temo ni a las rocas ni a las piedras, 
aprendí a romperlas, a saltarlas, a recomponerlas.
Que si mi corazón me dice que el tuyo me susurra,
entonces debes saber que adoro el sinsentido,
tanto como a los desafíos que pareces prestarte.
Que tu presencia me ha tocado, linda,
y mira que yo a esto de las mariposas en el estómago le hago caso.
Sí, qué vamos a hacerle, soy un romántico sin estrategia.
Te reto a desabrocharte el disfraz que empleas,
poco a poco, con caricias, con reproches si lo deseas.
Que ni modestia ni presunción,
mas bien tómalo como un combate de ajedrez.
Que tu corazón me ha tocado, mujer, 
y si ardo por ti, es porque tu fuego se refugia en el mío.
Que de esto entiendo, guerrera mía,
que las cuerdas de uno no vibran si las del otro están quietas.
Lo siento, pero es que yo, a estas alturas, no me ando con rodeos.

Fíjese

Fíjese en su cara, que es ahí y no en otro sitio,
fíjese en su llanto, tan complicado como sencillo.
Fíjese en su alma, que es mi pregunta y mi concilio.
Fíjese...

IX: Y si...

¿Y si dejasen de atormentarte las penas?
¿Y si un día, como éste, como lo es otro cualquiera, me amases con imperfecciones?
¿Y si aprendes a que las historias que no son tuyas, que son de otros, no te pertenezcan?
¿Y si le das portazo a tus miedos?
Si me dejas, te enseño a barrer llantos,
a hermanar mis defectos con los tuyos,
a escribir historias que no leas,
a convertir silencios en verdades que piquen a tu puerta.
Si me dejas.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Poema: ¿Y si este amor me desgarra?

¿Y si este amor me desgarra?
¿Y si lo que creí necesitar son engaños de un teatro ciego?
O quizás los ciegos sean ellos y no yo,
que no culpables; 
En ese caso, tendré que olvidar consejos,
los que me dieran por confundir pena con silencio.
¿Escuchamos demasiado a los demás y poco a la cabeza?
¿O es nuestra cabeza quien secuestra al corazón?
Creo que estoy enloqueciendo, si no enloquecí hace ya algún tiempo.
Pero no importa, me he acostumbrado a vivir en la duda,
consecuencia de mi miedo,
aunque eso me conlleve pagar el alto precio;
si bien dentro de ese precio está mi libertad.
Que por lo menos en mi libertad me entiendo,
pese a que ignoro estar en lo cierto.


Poesía VII: Cuando me eches de menos recuerda que te estoy escribiendo

Estoy ocupado abriendo puertas, pintando muros, borrando cuentos.
En éste me prohibieron fumar y amar en público, callar en voz alta y mentir en silencio.
¿Ves?, no me he ido, ni te he olvidado, ni enfermé de desconsuelo,
sólo que ando un tanto en desacuerdo, mujer.
Pero no sufras, que entre tú y yo sólo existe una distancia:
la intimidad de tu lectura, en la libertad de mis sueños impresos,
sin medias tintas, ni omisiones por verdades, ni trozos perdidos en el tintero.
Solos tú y yo, un mente a mente, un cuerpo a cuerpo, una batalla de intelectos.

martes, 12 de noviembre de 2013

Micro-poema: Rabia injuriada



  Tediosa Luna, insaciable canto de poetas.
Salvaje mar, siempre vanidoso por su grandeza.
¡Alto!... ¡el viento!, inoportuno viento,
vienes, vas, te das la vuelta…
¡Ni el Sol alegra mis mañanas con su fuerza!
Minutos que no cuentan, horas que no son.
¡Maldita miel!, ¡maldito todo!
lo siento…
Y hasta ese todo, son despojos de tu ser.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Memorias de un padre satisfecho

Antes de morir, mi padre me entregó una hoja. Me dijo que figuraba un testamento: el suyo, el que se llevaba consigo.
Veinte años después, mi mayor logro en la vida es haber confiado el mío.
“Una sola semilla del árbol más fuerte, será consecuencia de la más bella reacción en cadena.”
Procura largas raíces, de ésas que son libres para explorar, pero conscientes de los pasos que van sellando.


Microrrelato: El tiempo, quizá, vale más que tu duda

El tiempo, quizás vale más que tu duda.

Corría el año 58 cuando me pregunté si podría hacerlo; ¡ahora hace tanto que no nos vemos! Como buen filósofo que fui y soy, me quedé pensando, sopesando los pros y los contras. Mientras tanto, las farmacéuticas ponían a disposición del consumidor nuevos brebajes que prometían milagros, al tiempo que otras inventaban vacunas para enfermedades que más tarde dirían curar. La tecnología avanzaba a pasos agigantados, lo nunca visto, la revolución. Mi viejo Chévrolet, antes la envidia de tantos, empezó a quedarse anticuado. Mi melena, aquella que decías adorar, iba emblanqueciendo; pero eso no es lo peor, lo peor es que a día de hoy apenas queda el recuerdo de lo que fue. Lo que sucede es, y por eso te escribo esta carta en puño y letra, a la antigua usanza, (sí, amada mía, sigo siendo un romántico) que ya sé la respuesta a mi pregunta, y, curiosamente, se responde con otra interrogación:
¿Quieres casarte conmigo?

sábado, 9 de noviembre de 2013

Tengo prisa


-¿Por qué corres, amigo?
-Tengo prisa.
-Te noto triste, quizás cansado.
-Puede.
-¿Puedo saber por qué?
-Tengo que llegar a esa cima, la de la gran montaña.
-¿Disfrutas del paisaje? 
-Adiós, no tengo tiempo, tengo prisa.



miércoles, 6 de noviembre de 2013

martes, 5 de noviembre de 2013

sábado, 2 de noviembre de 2013

Microrrelato: El sí quiero

                                 
El sí quiero

El tupido velo cayó sobre su rostro cegándola por completo, como siempre sucede ante una decisión de tal magnitud. Las orquídeas color marfil parecían mirarla de soslayo, cómplices del momento, como apiadándose de su alma. Entonces, el vestido blanco sin vida, se ciñó cada vez más en su delicada figura delatando las, cada vez más, agitadas inspiraciones de la joven. El silencio se hizo, la aglomeración de cuerpos allí presentes empezaron a mover sus cabezas de un lado a otro, inquietos, buscando miradas junto con los murmullos que resonaban en el eco de la sala. Tras el nerviosismo generalizado, se giró, examinó uno a uno a todos los presentes, cogió la mano del que tenía al lado que era, junto con ella, el protagonista de la escena; de la rocambolesca escena. ¡Bendito teatro de títeres emperifollados! Y, de nuevo, como antes, inflando sus pulmones con un suspiro mayor que el anterior, por fin soltó el: sí, quiero. ¡Aleluya! todos suspiraron bendecidos.
A las dos semanas marido y mujer estaban de regreso a casa, felices, unidos... satisfechos por su decisión. La operación de su esposa, había resultado un auténtico éxito. 

viernes, 18 de octubre de 2013

domingo, 13 de octubre de 2013

Frase de hoy, de parte de mi profesora


"La sabiduría suprema es tener sueños lo bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen." (William Faulkner)

domingo, 6 de octubre de 2013

Cuentos

El caballero y la princesa

Cuenta la leyenda que un joven caballero tuvo que partir con el fin de servir al rey del condado. Eran tiempos de guerra, motivo por el cual se conocía la fecha de partida mas no de regreso. La princesa del reino, única hija del monarca, se hallaba secretamente enamorada del joven caballero, pues su padre atesoraba el firme propósito de desposarla con un apuesto príncipe de un condado cercano.
   La noche antes de la partida, caballero y princesa viéronse a escondidas para despedirse.
   -Si no regreso, amada mía, si esas inhóspitas tierras a las que me dirijo me separan de vos para siempre, júreme que será usted dueña y señora del condado, felizmente desposada con un hombre de  bien que se preocupe en hacerla dichosa.
   -Pero, amado mío, cómo sabré yo, fiel servidora de su amor, si usted va a regresar por tarde que sea. Sepa que es mi intención esperarlo hasta la última de las puestas de sol. Y si esas tierras de las que usted me habla le pierden durante la noche, y no es su alma la que arrebatan, sino el camino hacia ésta, su morada, dígame, cómo sabré entonces si mi amado sigue vivo y si he de continuar aguardando, pues eterno es mi amor por vos.
   -Mi amada, dulce mía… Por más que alguno de mis hombres regrese y me crea perecido en batalla, por más que tan indeseada noticia alcance sus oídos, eternos para mí, si así no fuera y yo, por el contrario, caballero entregado a mi reino, sólo ando perdido campo a través, en esas inhóspitas tierras que nos separan, tenga usted por seguro que lo sabrá. Así como sabrá que tarde o temprano regresaré a fin de buscarla.
    -Y cómo es eso, amado mío, cómo podré yo saberlo.
   -Por más trágica noticia que pudieran confiarle, si usted, amada mía, escucha el eco de mi voz caída la noche, si la luna reverbera mi nombre y en un susurro le confiesa que su amado sigue esperándola; si al acostarse en su lecho siente que un nudo afloja en su estómago y una sonrisa cincela su rostro...; si por más lejos que yo me encuentre puede sentirme a su lado, entregado eternamente a su alma, ésas, dulce mía, serán señales de que yo, su fiel caballero, continúo con vida y, por ende, regresaré sin demora a buscarla.
   Ambos sellaron la noche encontrando sus cuerpos en la cabaña con tal pacto de amor eterno.

  Transcurridos varios meses, un caballero del ejército dejose ver junto a la puerta del reino. Habían ganado la guerra, mas informaba que decenas de soldados perdían la vida con honor en tanto servían a la corona. Entrase uno, luego, otro, y otro. Quince caballeros, de la cincuentena que se enfilara a campo traviesa, hacían su entrada triunfal, atravesando las robustas puertas del condado. La princesa, hallándose expectante, encogiósele el pecho al tiempo que estallaba el último crujido de los goznes. ¿Dónde se hallaba su eterno caballero? Preguntole a un soldado por su capitán, a lo que el afligido hombre comunicósele que había perecido en el campo de batalla, en tanto luchaba heroicamente contra los enemigos.
   La princesa marchose a tosa prisa a su alcoba, a fin de ocultar sus lágrimas frente a los presentes, y encerrose llorando desconsolada hasta la mañana siguiente.
   Cuando el sol la despertase al Alba, una sonrisa dibujose en su rostro. Su amado seguía vivo; así como éste le explicara, pudo percibirlo en el pecho, en tanto la luminaria confiósele valiosos secretos, y la voz de su amado reverberara cual graznido en sus oídos.

  Varias lunaciones después, tuviese el rey preparado el festín en que su primogénita y única heredera sería desposada. Faltando escasas horas para la ceremonia, ella escapose del reino, anegando sus ojos en un océano de lágrimas, y resguardose rauda en la cabaña que compartía en secreto con su amado. Sería con la salida del sol que diose el milagro. Caballero, honorable capitán en la batalla, amaneciose a su lado. Un beso selló sus almas para siempre.

  Cuenta la leyenda que, dos lunaciones después, princesa y caballero convirtiéronse en reyes del condado, por todos conocidos como el más respetable y dichoso reino jamás existido.

Mamá y los sueños

Había una vez una niña a la que cierta noche su madre dijo: "Pase lo que pase, cariño mío, te digan lo que te digan, veas lo que veas, sea tarde o sea temprano: nunca dejes de creer en tus sueños". 
  Y llegó un día en que, tras haber amado y deseado de corazón, logró hacer realidad no todos pero sí sus más preciados sueños. Siendo su mamá ya muy mayor ésta preguntó a su hija: "Entonces, ¿creíste en tus sueños, vida mía? ¿Eres feliz? A lo que la hija respondió: "Así es, mamá hermosa. Tus palabras las llevé siempre conmigo, atesoradas con recelo, y ha sido gracias a ellas que sé disfrutar tanto de la cima como del camino".

***


El alumno y el maestro

Un distinguido maestro y su alumno conversaban sobre diversas especulaciones que a lo largo de la historia muchos teóricos y estudiosos de diferentes materias habían dado finalmente por ciertas tras años de exhaustivas investigaciones. Entonces, en lo que parecía ya casi el final de la charla, el alumno preguntó al maestro:
  –¿Hay vida en otros planetas?
  –Es muy probable.
 –¿Y es cierto que nuestros pensamientos influyen en nuestra vida del mismo modo que nuestras acciones?
  –Dime, ¿crees que hay vida después de la muerte? –le cuestionó el anciano.
 –Pues la verdad, señor, no lo creo. Muchos dicen que ya existíamos antes de nacer; otros, que cuando morimos vamos al cielo; algunos hablan de reencarnación..., pero, en el fondo, creo que todos piensan que no hay nada, que cuando alguien muere deja de existir.
 –Y tú, ¿en cuál de ellas crees?, ¿en la que más veces te han contado?, ¿en la que defiende la mayoría?
 El muchacho deliberó unos segundos sin dejar de mirarle.
 –
Supongo que la verdad de muchos es más verdad –resolvió finalmente.
 –Interesante. Mira, si te dijera que después de la muerte no hay nada, probablemente esta respuesta no te afectaría durante el transcurso de tu vida, vivirías en paz, sabiendo que un día te quedarás dormido y poco más. Si te dijera que irás al infierno y que tu única salvación es creer en Dios, si dieras por válida ciegamente esa teoría, no dudes que creerías en él, pues el miedo se ocuparía de que así fuera. Si, en cambio, te dijese que el día de tu muerte vendrán a buscarte unas almas oscuras para llevarte a un lugar despoblado, el temor de que tal afirmación fuese cierta te haría enloquecer mucho antes de abandonar tu cuerpo físico. Pero si, por el contrario, te dijese que al morir no sucede nada, tan sólo que sigues existiendo como energía expandida a la espera de reencarnarte en otro cuerpo, vivirías tan libremente que ni siquiera a los problemas tendrías miedo, ni a las enfermedades... a nada, por lo que actuarías como se te antojara en cada momento, ya que, si algo te pasara, sólo perderías una más de tus tantas vidas. ¿Entiendes lo que trato de decirte?
 –Que usted tampoco sabe que hay después de la muerte –espetó el joven no sin cierto tono de respeto hacia su maestro. El maestro sonrió.
 –Puede. Pero más allá de eso piensa que, la verdad de muchos, no es la verdad de todos, ni siquiera tiene por qué ser la verdad; y más importante que eso: en ocasiones, el conocedor de una gran verdad prefiere mantenerla en silencio, ¿sabes por qué?

FIN

viernes, 4 de octubre de 2013

Los 100 mejores Cuentos de la Literatura Universal

Os dejo un enlace a la web "lecturas indispensables" donde podréis leer, como dice el título de esta entrada: los 100 mejores Cuentos de la Literatura Universal.
¡Qué tengáis un feliz viernes! lluvioso en Barcelona.

http://lecturasindispensables.blogspot.com.es/2013/09/100-mejores-cuentos-literatura-universal.html?spref=tw

Asertividad


El día que al escribir "Coelho" ponga la "H" detrás de la "L" y no de la "O" (sin haber luego, claro está, tener que corregirlo) me como una hamburguesa del Mc Donald's (¡Dios mío! haz que me equivoque siempre).

Cita de Charles Bukowski


Charles Bukowski (16 de Agosto de 1920- 1994) escritor y poeta estadounidense nacido en Alemania. Y se dijo de él: 
"La obra de Charles Bukowski recibió tantas críticas negativas como positivas. Se le acusó de practicar un estilo soez como mero exhibicionismo literario y de reiterar sus obsesiones de modo efectista. Otros críticos, en cambio, realzaron su autenticidad y su condición de escritor maldito."
Cada cual que opine lo que mejor se lo antoje, pero me quedo con la frase de la foto por cómica y cuestionablemente certera. 


lunes, 30 de septiembre de 2013

Pinturas de Josepa


Es cierto que a veces el destino es caprichoso y que por azares de la vida, das con la pista de alguien a quien hacía muchísimo tiempo que no veías. Eso me sucedió hace unos meses, cuando conseguí el contacto de una persona muy querida con la que no hablaba desde hacía por lo menos diez años. Pero no fue hasta ayer, que tuve el placer de escucharla por teléfono. Una mujer que siempre tuvo bellas palabras para mí y que alababa con cariño mi don para la escritura. Por lo mismo, hoy tengo un motivo más para ser feliz y para creer en la magia del Universo. Mi profesora de primaria, gracias, Pepi.
Y con desmesurada ilusión, comparto uno de sus tantos dibujos; precioso. 

Mensaje: Vergonzoso dinero


No confundo triunfo con ansias de enriquecerme. No es el dinero mi meta. ¿Cómo priorizar algo que tanto daño hace? Mas si algún día tengo más de la cuenta, que sea libre de cargas.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Relato: El hombre del gas

El hombre del gas

Estaba yo tranquilamente en el ordenador, demasiado tranquila, como siempre, cuando sonó el zumbido del timbre. Un ruido que en mi caso pocas veces es bien recibido, pues si espero a alguien no me sorprende ya que estoy pendiente de contar los minutos que me separan de mi amante soledad: el refugio que me otorga mi casa. Así que, volviendo al hilo de la cuestión, y puesto que no esperaba a nadie, el fastidioso ruido me molestó no más que cualquier otro día. Y que sorpresa la mía cuando la mirilla de la puerta dejó al descubierto a un apuesto caballero que no era ninguno de mis tediosos vecinos; que o bien me pican para
preguntarme cualquier absurdez como: una carta que no les llega, o para "interesarse" por las obras de la comunidad. Sí, exacto, este año me ha tocado ser la presidenta. Bueno, más que tocado, ha sido mi, a veces, inoportuno sentido del deber el que, me hizo ofrecerme voluntaria para el cargo cuando en la última junta anual solo acudimos el ex presidente y yo. En fin, a lo que íbamos, qué sorpresa cuando vi al susodicho, todavía sin nombre, vistiendo un traje no menos lujoso que el de un padrino de boda, adornado con carpeta en mano. He de reconocer que si no hubiese sido por su majestuoso porte, hubiese descolgado la mirilla para recular hasta la silla del ordenador en modo: puntillas.

viernes, 27 de septiembre de 2013

CITAS célebres

Fui analfabeto hasta mis 14 años. Por eso cuando me dicen "no puedo" yo digo "no jodas." (Facundo Cabral).


¿Adiós? No, nunca se dice adiós. Se dice: Te amo (Chavela Vargas).

"La vida o es una aventura atrevida o no es nada." (Hellen Keller)



"Hay gente que porque sabe leer y escribir, cree que sabe leer y escribir". (Reinaldo Arenas)


"La sabiduría suprema es tener sueños lo bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen." (William Faulkner)




"En nuestra época no existe tal cosa como 'mantenerse fuera de la política'. Todas las cuestiones son cuestiones políticas, y la política misma es una masa de mentiras, evasivas, tonterías, odio y esquizofrenia." (George Orwell)


"Si no hubiese podido participar del mundo de los cuentos y si no hubiese podido inventarme mis propios mundos, me habría muerto." (Ana María Matute)

Altamente identificada, María.


"Un triunfador es aquel que se levanta y busca las circunstancias que desea y si no las encuentra las fabrica" (George Bernard Shaw) 



"Si te dan un papel pautado, escribe por detrás." (Juan Ramón Jiménez)


"¡Ay, pero como tarda en morir el mundo!" (Extraído de "Aura" de Carlos Fuentes)


"Escribir es un oficio que se aprende escribiendo." (Simone de Beauvoir)


"A nadie se le dio veneno en risa." (Lope de Vega)


"En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo." (Franz Kafka)


"Pinto autorretratos porque estoy mucho tiempo sola" (Frida Kahlo)


"No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente." (Virginia Woolf)



"Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude." (Orson Welles)


"La poesía es el sentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano." (Carmen Conde)


"La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir." (Camilo José Cela)


"Si cerca de la biblioteca tenéis un jardín ya no os faltará de nada." (Cicerón)


"La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo." (Joseph Addison)


"Las musas no cobran derechos de autor" (Joaquín Sabina)


"El placer de leer es doble cuando se vive con otra persona con la que compartir los libros." (Khaterine Mansfield)


No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo. (Óscar Wilde)


El 28 de diciembre nos recuerda lo que somos durante los otros 364 días del año. (Mark Twain)


Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años! (Groucho Marx)



"Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas." (Woody Allen)


"Tres personas pueden guardar un secreto si dos de ellas están muertas." (Benjamin Franklin)


"Todo es mentira: la gloria, el oro. Lo que yo adoro sólo es verdad: ¡la Libertad!" (Gustavo Adolfo Bécquer)




"Las citas son una manera de repetir erróneamente las palabras de otro." (Ambrose Bierce)
Y es que el peligro es que así sea, creo yo.


"La sabiduría de los sabios y la experiencia de los siglos pueden conservarse con las citas." (Benjamin Disraeli)

Aunque aveces, además de conservarse, pueden "condenarse" si la afirmación no es correcta. Podéis leer mi pequeño ensayo: "Algunos refraneros populares existen sin final" en la sección de ensayos.